Aceptar Tu Propósito En Medio del Dolor
No creo que tenga nada malo decirle a Dios: “¡Haz que mi vida cuente para que otros puedan ver lo grandioso que eres!”. Después de todo, Jesús oró desde la cruz en Juan 17:1: “Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti, ”. Sin embargo, observa cómo Jesús no esperaba que Dios lo rescatara de su dolor. En lugar de eso, confió en que Dios usaría el dolor para un propósito mayor. En lugar de pedirle a Dios que elimine el dolor, ¿podemos pedirle que no desperdicie el sufrimiento? ¡Que cada dolor y cada lágrima que derramemos sirvan a un propósito mayor! ¡Que nuestros sufrimientos traigan a Dios una gloria aún mayor!
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de las verdades de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Sus verdades en acción.
Con cariño de Anita Carman


