Confiando en el Rescate de Dios
¿Te han oprimido los que te rodean? ¿Has sufrido injusticias o abuso? ¿Le ruegas a Dios que te salve y te preguntas por qué guarda silencio? Isaías 35:2-4 nos dice: «Fortalezcan las manos débiles, afirmen las rodillas temblorosas; digan a los de corazón temeroso: «Sean fuertes, no tengan miedo. Su Dios vendrá, vendrá con venganza; con retribución divina vendrá a salvarlos»”. De alguna manera, saber que Dios no es ciego y que vendrá a nuestro rescate nos dará fuerzas mientras esperamos. Él viene, no tardará. A fin de cuentas, Dios siempre tiene la última palabra.
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de las verdades de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Sus verdades en acción.
Con cariño de Anita Carman


