Cuidando Tu Habla
¿Eres indisciplinado con lo que dices? Algunos dicen malas palabras como su forma habitual de hablar. Otros maldicen en su mente, lo que significa que suenan de una manera por fuera, pero hablan de otra por dentro. Colosenses 3:8 nos recuerda: “Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno”. Lo que elegimos no hacer define quiénes somos. ¿A qué debemos renunciar para reflejar lo que ya no somos y más plenamente la imagen de Dios?
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de las verdades de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Sus verdades en acción.
Con cariño de Anita Carman



