De la Lucha a la Rendición
¿Te estás castigando por hacer lo que te prometiste a ti mismo que nunca volverías a hacer? El apóstol Pablo estaba en la misma situación. En Romanos 7:14-19 dijo: “yo soy meramente humano y estoy vendido como esclavo al pecado…, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco”. Reconocer nuestra debilidad es un paso necesario antes de que podamos aprender a apoyarnos en el poder del Espíritu de Dios para vivir una vida transformada. ¿Necesitas dejar de depender de tu propia fuerza y confiar en el poder de nuestro Cristo resucitado que vive en nosotros?
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de las verdades de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Sus verdades en acción.
Con cariño de Anita Carman


