Escrito por Anita Carman
Querida Creyente:
Recuerdo una época en que yo tenía el corazón roto. Alguien a quien amaba ya no quería ser parte de mi vida. No podía creer lo fácil que era para él dejarme atrás. ¿Alguna vez has visto a alguien marcharse? David dijo en el Salmo 136:1, “Den gracias al Señor, porque él es bueno. Su gran amor perdura para siempre”. NVI Al contrastarlo con todas las personas en nuestras vidas que se han ido, servimos a un Dios que decidió quedarse. Su amor perdura para siempre. Él se encuentra a nuestro lado en nuestros días buenos y malos. Porque Él perdura para siempre, nos podremos recuperar de cualquier rechazo.
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Su palabra en acción.
Con cariño, Anita
Autora de “A Daughter’s Destiny” (“El Destino de una Hija”)
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