Servir con Humildad
Leí un artículo sobre la diferencia entre los gatos y los perros. El autor consideraba que los perros tienen el deseo de complacer a su amo, en comparación con los gatos, que esperan que sus amos los sirvan. ¿Te pareces más a nuestros amigos caninos o a nuestros amigos felinos? ¿Sabías que brillamos mejor cuando usamos nuestra vida para servir a Dios y a los demás? Filipenses 2:3-4 nos recuerda: “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás”.
Cuando oro por tí, escucho una canción de victoria. Creo en tí porque creo en el poder de las verdades de la Palabra de Dios en tí, cuando pones Sus verdades en acción.
Con cariño de Anita Carman


